Lyn H. Lofland (Edición del 40 aniversario). 2019. The MIT Press. 135p.
Este extenso ensayo de tanatología (el estudio científico de la muerte y las pérdidas que conlleva) esboza los conceptos clave asociados a la muerte y, cada vez más en las últimas décadas, a los efectos de su prolongación.
A pesar de que “no se puede creer en la muerte, ni mágica ni científicamente”, el libro explora la burocratización y secularización de la muerte y el tabú: la muerte “se usa, se abusa de ella y se exagera enormemente”.
Lofland esboza un marco conceptual para demostrar distintos ángulos de entender la muerte: espacio, población, conocimiento y postura. Analiza el movimiento de la “muerte feliz”, que surgió en los años setenta y pretendía “establecer un nuevo orden de vida” para abordar la muerte de forma diferente: hablando de ella, reorganizándola y legislándola. Sugiere que el movimiento tiene tres componentes estructurales: inmortalidad, positividad y expresividad.
Por encima de todo, el libro subraya la importancia de romper la cultura del silencio en torno a la muerte, sugiriendo que ocuparse del tema demuestra tanto una curiosidad natural por la condición humana como los beneficios de “estar preparados” para nosotros mismos y para las personas cercanas.
